Principales riesgos
- Otra persona puede quedarse con tu marca. Un tercero puede registrar y usar una marca idéntica a la tuya.
- Hacer valer tus derechos es más difícil. Sin un registro, defender tus derechos ante un tribunal o una autoridad se vuelve complicado.
- El orden de presentación puede definir la titularidad. Algunos países aplican un sistema de "primero en presentar": la marca pertenece a quien la registra primero, no a quien la usó primero.