Marcar lo que se hace: una costumbre antigua
Desde hace siglos, las personas ponen su propio sello en lo que producen. Los herreros medievales estampaban las espadas que forjaban y, hoy en día, las carnes precocidas y la cerveza embotellada llevan sus propios nombres y logotipos. Los servicios son distintos: se basan en invenciones, ideas originales o procesos, y se consideran propiedad intelectual.
Qué puede ser una marca
Tanto las personas como las empresas recurren a signos distintivos para diferenciar sus productos de los demás. Una marca puede ser una letra, un color, una imagen o una combinación de palabras. Todos los días vemos frases únicas, logotipos, símbolos e imágenes en alimentos envasados, herramientas y edificios.
Por qué primero conviene hacer una búsqueda
Como las marcas están tan extendidas, una búsqueda cuidadosa antes de presentar la solicitud puede ahorrarle tiempo y dinero. Le ayuda a confirmar que su marca es única, para no infringir marcas que ya existen. Una vez que tenga la certeza de que está disponible, conviene registrar su marca para tener el uso exclusivo de ella. Sin una búsqueda adecuada, corre el riesgo de que sus solicitudes sean rechazadas, de enfrentar disputas legales y de tener conflictos por la titularidad.